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Ademuz

Ademuz




Ademuz y su término ocupan la zona central de la comarca del Rincón, en las estribaciones occidentales de la Sierra de Javalambre. El territorio presenta una orografía accidentada, montañosa. Sus alturas principales son: El Pinar (1.042 m.), El Cerrellar (1.219 m.), Los Molares (1.076 m.) y Tortajada (1.516 m.). Además, encierran un gran interés paisajístico el cerro de los Zafranares, en cuyas faldas se asienta la villa, el Pico Castro y el imponente Pico de La Muela. El río Turia cruza el término de norte a sur, configurando en sus dos márgenes una amplia y fértil vega que suaviza considerablemente la orografía, predominantemente montañosa. Junto a la villa de Ademuz vierte aguas al Turia su afluente, el río Bohílgues. Las aguas de ambos fertilizan, mediante una antigua e intrincada red de acequias, tanto la Vega del Turia como los numerosos bancales escalonados de la huerta ademucera. Las ramblas de la Virgen, de las Tóvedas, del Val, de Negrón y de Riodeva, con un régimen fluvial más irregular –de frecuentes sequías en épocas estivales– completan la red fluvial del término.
Ademuz. La Vega del Turia
Patrimonio natural
Dos tercios de la superficie del Rincón de Ademuz es forestal, por lo que la comarca constituye un auténtico pulmón verde dentro del País Valenciano. Diversidad de especies arbóreas mediterráneas se distribuyen por los bosques de montaña: carrasca, pinos larico, carrasco y rodeno, así como antiguas sabinas y encinas. Los montes continúan repoblándose en la actualidad con especies autóctonas, después de unas décadas de fallidos intentos por implantar otras especies alóctonas. También son abundantes los arbustos y las diversas plantas que alimentan el ganado –ovino mayoritariamente– y contribuyen del mismo modo al mantenimiento de una apicultura hoy algo decaída, pero de gran importancia en un pasado no tan lejano. Por otro lado, está adquiriendo un prometedor desarrollo el cultivo de plantas aromáticas, muy estimadas en la comarca.
Las características del terreno son idóneas para excursiones de montaña, dada su lejanía de grandes núcleos urbanos y centros industriales. Permite disfrutar de un aire puro, de unas excelentes aguas que nacen de abundantes fuentes, así como un paisaje natural que hacen de las tierras de Ademuz un lugar muy apreciado para el descanso relajante. Buen ejemplo de ello es el curso del río Bohílgues, declarado micro-reserva de flora, en cuyo recorrido pueden encontrarse numerosas cascadas y una exuberante vegetación de ribera. Existen, además, varios espacios habilitados para el esparcimiento, como la concurrida Área Recreativa Los Arenales, situada a orillas del río Turia, y que dispone de merendero, paelleros, bar-restaurante y una piscina que se nutre de la vecina fuente de Las Piezas Rotas.
Ademuz.

Ademuz,Ermita de la Virgen de la Huerta

Ermita.

Cámara Canon EOS 400D DIGITAL
Exposición 0,017 sec (1/60)
Aperture f/5,6
Lente 33 mm
Velocidad ISO 100
Tendencia de exposición 0/3 EV


Wikipedia:

La Ermita de Nuestra Señora de la Huerta constituye el edificio más antiguo de la villa de Ademuz, en la capital de la comarca valenciana del Rincón de Ademuz y una de las joyas del gótico valenciano. Situada en un privilegiado emplazamiento, entre el río Turia y el antiguo Camino Real, fue erigida en el siglo XIV según modos constructivos del siglo precedente.

El interior consta de tres naves, la central el doble de ancha que las laterales, definidas por dos series de arcos góticos y que configuran una planta rectangular. De los primeros tiempos de existencia de la ermita data la interesantísima pintura mural gótica de María Magdalena, situada en uno de los arcos centrales, y recientemente restaurada.[1] Conserva el coro de madera, a los pies del templo, sobre la entrada.

Del exterior destaca su porche sostenido por dos gruesas columnas toscanas, la espadaña de dos luces y, especialmente, su portada de tradición románica con una inscripción moderna en hebreo del Salmo V, 8.

Historia

A lo largo de su prolongada historia el edificio sufrió algunas transformaciones. Así, la cabecera se vio ampliada en el siglo XVI con la adición de dos capillas laterales cubiertas con bóvedas góticas, que acogieron en su interior el panteón de dos familias de notables ademuceros, los Árguedas y los Visiedo.

De 1673 data la construcción del actual presbiterio de estilo barroco. Coronado por una luminosa cúpula sobre pechinas, este espacio estuvo decorado con bellos motivos en esgrafiado, de los que quedan algunos restos. También hay que destacar el zócalo de azulejería dieciochesca que rodea el mismo presbiterio.

El desaparecido retablo mayor, también barroco, acogió la imagen de la Virgen de la Leche con donante, tabla valenciana del siglo XV de influencia flamenca, hoy custodiada en la sacristía de la iglesia arciprestal de san Pedro y san Pablo de Ademuz. Es la mejor muestra de pintura mueble de la comarca, obra del pintor valenciano Bertomeu Baró realizada hacia 1460. Otras obras como el retablo de San Juan Bautista, de la escuela del Maestro Perea, datado de finales del siglo XV, desaparecieron aunque son conocidas por documentación fotográfica.[3]

La última intervención en la vieja ermita tuvo lugar en el siglo XVIII: la construcción de la espaciosa capilla de san Antonio de Padua, abierta en el muro de la epístola, también cubierta por una cúpula sobre pechinas y pinturas barrocas de tono muy popular.