Consuegra

Consuegra






El término "Consuegra" se deriva de la antigua ciudad pre-romana de Consabura que significa "la confluencia del río Sevo". Sevo sería el antiguo nombre del río Amarguillo.El municipio se encuentra situado en la falda de un cerro en la comarca de La Mancha. Su término municipal linda al este con Madridejos, al norte con Mora y Turleque, al oeste con Urda y Los Yébenes, en la provincia de Toledo, y al sur con Villarrubia de los Ojos en la de Ciudad Real.
Comprende los montes Valdespino, Dehesa Nueva, Sierra Luenga, la Mata, la Serna, Serrezuelas, la Gineta y la Alberquilla. El río Amarguillo, seco en verano (aunque fue motivo de una gran inundación en 1891), que nace en los Montes de Toledo (dentro del término municipal de Urda) y lo atraviesa de oeste a este hasta verter su agua en el río Guadiana.El principal sector económico es el primario, con la agricultura que destaca en el cultivo del cereal, la vid y el olivo, y explotaciones ganaderas intensivas. La industria es sobre todo del textil y de la madera, con algunas auxiliares y de servicios. El sector terciario se basa en el turismo, la restauración, y también el comercio.

Bebida refrescante

Bebida refrescante




www.toniduarte.tk


toniduartefotografia.blogspot.com.es

Toni Duarte Freelance Photographer
Please don't use this image on websites, blogs or other media
without my explicit permission.
© All rights reserved


Contac: fotografia@toniduarte.tk

Culla

Culla




Culla es un municipio de la Comunidad Valenciana, España. Situado en la provincia de Castellón y perteneciente a la comarca del Alto Maestrazgo.Situada en plena Sierra de Seguras su clima es continental. Su orografía se caracteriza por grandes desniveles, profundos barrancos y numerosas cuevas y simas, lo cual proporciona un fuerte atractivo natural y paisajístico a la zona.
El clima es mediterráneo, pero con contrastes más acusados debido a la influencia del elemento orográfico. Los inviernos son un poco más fríos que en la costa con lo que no es raro ver la nieve. Los veranos son muy agradables, con calor durante el día y fresco por la noche.Remonta sus orígenes a épocas prehistóricas. Prueba de ello son los restos arqueológicos encontrados alrededor de la Fuente de la Carrasca y en la Roca del Corb, así como las pinturas rupestres del Barranco de Santa María y Covarxa o los restos del poblado íbero del Castellar.
Hasta la Edad Media se carece de datos históricos sobre el municipio de Culla, siendo incierta la época de dominación romana. Fue dominio musulmán hasta principios del siglo XIII, pasando de manera definitiva a manos cristianas en 1233, tras ser reconquistado por D. Blasco de Alagón.
Culla recibió la Carta de Población en 1244, de manos de Guillermo de Anglesola y su mujer Constanza de Alagón.
El Castillo de Culla jugaba en aquella época un importante papel estratégico por su situación y por lo amplio de su territorio. En el siglo XIII fue castellano del mismo Arnau de Monsonís.
En 1303, Guillem d'Anglesola, nieto de Blasco de Alagón, vende Culla y todos sus dominios a la Orden del Temple por la cantidad de 500.000 sueldos. En 1307 es extinguida esta Orden por mandamiento Papal, pasando a depender desde 1317 de la Orden de Santa María de Montesa. Siendo Tenencia de la Orden de Montesa pasó a su titular Bernat de Monsonís, que era Comendador Mayor de la Orden de Montesa y Comendador de Ares y Peñíscolay por herencia la baylía de Culla pasará a la familia de Catalá de Monsonís, propietarios de la Casa del Comendador quienes tuvieron la baylía durante generaciones hasta el siglo XVIII.
Es de destacar en esta época el nacimiento de la Setena de Culla o "Comunitat d'Herbatge" que estaba constituida por Culla, Benasal, Vistabella del Maestrazgo, Adzaneta, Benafigos, Villar de Canes y la Torre de Embesora. Esta agrupación de municipios compró los derechos de explotación de los recursos pecuarios y forestales a la Orden de Montesa, para de esta forma defender con más fuerza sus intereses ganaderos comunes. El funcionamiento de la Setena de Culla perduró hasta mitad del siglo XIX.
En el siglo XVIII se produce una fuerte transformación urbanística en Culla, con la construcción de la Iglesia, la ermita de San Cristóbal, acompañado de otras obras de mejora y ampliación del casco urbano.

Ademuz

Ademuz




Ademuz y su término ocupan la zona central de la comarca del Rincón, en las estribaciones occidentales de la Sierra de Javalambre. El territorio presenta una orografía accidentada, montañosa. Sus alturas principales son: El Pinar (1.042 m.), El Cerrellar (1.219 m.), Los Molares (1.076 m.) y Tortajada (1.516 m.). Además, encierran un gran interés paisajístico el cerro de los Zafranares, en cuyas faldas se asienta la villa, el Pico Castro y el imponente Pico de La Muela. El río Turia cruza el término de norte a sur, configurando en sus dos márgenes una amplia y fértil vega que suaviza considerablemente la orografía, predominantemente montañosa. Junto a la villa de Ademuz vierte aguas al Turia su afluente, el río Bohílgues. Las aguas de ambos fertilizan, mediante una antigua e intrincada red de acequias, tanto la Vega del Turia como los numerosos bancales escalonados de la huerta ademucera. Las ramblas de la Virgen, de las Tóvedas, del Val, de Negrón y de Riodeva, con un régimen fluvial más irregular –de frecuentes sequías en épocas estivales– completan la red fluvial del término.
Ademuz. La Vega del Turia
Patrimonio natural
Dos tercios de la superficie del Rincón de Ademuz es forestal, por lo que la comarca constituye un auténtico pulmón verde dentro del País Valenciano. Diversidad de especies arbóreas mediterráneas se distribuyen por los bosques de montaña: carrasca, pinos larico, carrasco y rodeno, así como antiguas sabinas y encinas. Los montes continúan repoblándose en la actualidad con especies autóctonas, después de unas décadas de fallidos intentos por implantar otras especies alóctonas. También son abundantes los arbustos y las diversas plantas que alimentan el ganado –ovino mayoritariamente– y contribuyen del mismo modo al mantenimiento de una apicultura hoy algo decaída, pero de gran importancia en un pasado no tan lejano. Por otro lado, está adquiriendo un prometedor desarrollo el cultivo de plantas aromáticas, muy estimadas en la comarca.
Las características del terreno son idóneas para excursiones de montaña, dada su lejanía de grandes núcleos urbanos y centros industriales. Permite disfrutar de un aire puro, de unas excelentes aguas que nacen de abundantes fuentes, así como un paisaje natural que hacen de las tierras de Ademuz un lugar muy apreciado para el descanso relajante. Buen ejemplo de ello es el curso del río Bohílgues, declarado micro-reserva de flora, en cuyo recorrido pueden encontrarse numerosas cascadas y una exuberante vegetación de ribera. Existen, además, varios espacios habilitados para el esparcimiento, como la concurrida Área Recreativa Los Arenales, situada a orillas del río Turia, y que dispone de merendero, paelleros, bar-restaurante y una piscina que se nutre de la vecina fuente de Las Piezas Rotas.
Ademuz.

La barraca

La Barraca



La barraca es una edificación típica del País Valenciano donde vivían normalmente las personas que trabajaban en el campo o en la pesca. Edificaba principalmente a lo largo de la costa valenciana desde Carcaixent hasta Sagunto, pero en las comarcas que rodean la Albufera, es decir, la Huerta de Valencia, y en las Riberas Alta y Baja, tienen unos detalles más característicos, dado que edifican en una zona donde es fácil encontrar los materiales tradicionales para construir: barro, cañas, carrizo, paja. Aunque su uso ha disminuido bastante, hoy día todavía se utiliza por parte de campesinos que trabajan en áreas alejadas de las poblaciones. Uno de los pueblos con mayor concentración de chabolas es El Palmar, una pedanía de Valencia.
También se encuentra alguna en las Tierras del Ebro, y en Murcia. Sobre todo en el Delta, que eran los refugios de los cultivadores de arroz. También hay edificaciones similares en otras zonas de humedales, como en Doñana, en Andalucía, donde tienen una tipología algo diferente y se denominan Chozas

La ventana

The window   /   La ventana


Toni Duarte Freelance Photographer
Please don't use this image on websites, blogs or other media
without my explicit permission.
© All rights reserved
Contac: fotografia@toniduarte.tk

Panteón del Inglés


Panteón del Inglés

www.toniduarte.tk



Toni Duarte Freelance Photographer
Please don't use this image on websites, blogs or other media
without my explicit permission.
© All rights reserved


Contac: fotografia@toniduarte.tk







El Panteón del inglés es un panteón situado en la localidad cántabra de Cueto (Cantabria), a escasos metros de la costa que baña el mar Cantábrico, entre el puente del Diablo y la playa de El Bocal, cerca de donde se encontraba el semáforo de Cueto.

El telegrafista y autor teatral José Jackson Veyán encargó un panteón en memoria de un amigo inglés, William Rowland, que murió mientras montaba a caballo. La construcción finalizó en el año 1892.

Matilde Camus transcribe parte de 'Breves Apuntes' de Jackson donde él mismo cuenta lo que motivó su construcción:

    «Mi estimado amigo de la infancia, William Rowland, nieto del famoso profesor inglés Sir Robert Rowland Hill, coterráneo y gran amigo, éste, de mi abuelo paterno, era uno de mis más asiduos visitantes durante los meses de estío e incluso en el otoño. Lamentablemente, en septiembre de 1889, cuando Rowland y yo cabalgábamos tranquilamente cerca del acantilado, mientras el mar, con mayor furia que de costumbre rompía con estruendo sobre las rocas, el caballo que montaba mi amigo se asustó de tal forma que le derribó. A consecuencia de la fuerte caída sufrió un duro golpe en la cabeza, con rotura craneana, que le produjo la muerte instantánea. En tanto el caballo, por su propio peso, rodaba despeñándose contra las rocas. A petición de la familia, ocupándome de todo y en resistente caja mortuoria, el cadáver de Rowland fue trasladado prontamente a Inglaterra».

En el interior del panteón existe una placa que reza:

    «Esta edificación fue encargada por D. José Jackson Veyan, jefe de las instalaciones telegráficas del semáforo de Cueto desde 1877 a 1909 y famoso autor teatral de la época».

Fue construido por el maestro cantero Serafín Llama y restaurado por la Escuela Taller de Santander en 1994, siendo alcalde de la ciudad, Manuel Huerta.

Este panteón no alberga restos humanos, simplemente se erigió como recuerdo de amistad.